1. Después de una limpieza de cara, utiliza la crema hidratante que mejor se ajuste a tu tipo de piel.
2. Extiende la base de maquillaje por todo el rostro. Aplica más cantidad de maquillaje en la zona T de la cara, que anteriormente ya te había explicado, ya que es en donde más brillos aparecen. Procura que tu base de maquillaje sea nítida y utiliza polvos para fijar mejor el maquillaje. Puedes pasar algún papel por la cara para eliminar los excesos de maquillaje y evitar que se forme grasa.





